The University of North Dakota Won’t Punish Students for Their Racially Charged Snapchats — TIME

The University of North Dakota has decided not to punish the students who posted racially charged photographs of themselves to the social media platform Snapchat. One of the offensive photos that surfaced within a 48-hour period in late September showed four people in blackface and was captioned “Black lives matter.” A second pictured three students…

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De El Ponceño de 1852 a El Imponceño de 2016

El 10 de julio de 2016 se cumplieron 164 años de periodismo en Ponce, ciudad situada al sur de Puerto Rico.

Fue en 1852 el año que nació la prensa ponceña. Fueron tiempos muy interesantes, duros económicamente, muy duros políticamente. La censura, la explotación laboral, el au
toritarismo, el colonialismo.

Para situarnos en el tiempo histórico en que surgieron las luchas de los [periodistas de mediados del siglo 19, hay que recordar que en 1848 se fundó en Mayagüez, EL Imparcial.

Capture1Mayagüez fue la segunda ciudad en tener periódico. La publicación duró sólo 50 días. El general Juan Prim lo mandó a cerrar por su crítica abierta al gobierno español. Reapareció como semanario en 1878 y suspendido nuevamente en 1879. Reapareció como diario en 1885. Fue censurado en varias ocasiones hasta su cierre final en 1900.

Ese año se esperaba publicar El Observador Ponceño en Ponce, pero ante la censura de El Imparcial, se aplazó el proyecto.

Fue en 1852 cuando se publicó El Ponceño, el primer periódico de Ponce. Lo que se publicaría como El Observador en 1948. Su dueño fue Felipe Conde y el redactor, Benito Vilardell. Trataba sobre asuntos municipales (ornato, caminos, puentes) e insulares.

En 1855 surgió El Fénix, de las cenizas de El Ponceño. El Fénix, periódico ponceño instructivo y mercantil. Semanario de ocho páginas, dirigido por Benito Villardell. Se publicó hasta 1860.

Capture4.JPGDe 1848 a 1860, fueron 12 años muy duros, no solo en Europa sino también en América. El Dr. Arturo Morales Carrión, relató en su discurso de 1958 ante la real Academia de la Historia que, “al filo del medio siglo (1847-1850), Europa ha de atravesar por una profunda crisis. Se transformarán las condiciones materiales de la vida con el avance de la Revolución Industrial y la ascendencia de la burguesía. Se entrará plenamente en la era de la máquina de vapor y los ferrocarriles, de la industria del carbón y la metalurgia, de la enorme expansión de la industria textil. Con este avance del capitalismo industrial, corre parejo el crecimiento de las finanzas, de las bolsas y los sistemas bancarios. Se abren grandes mercados mundiales a la nueva corriente de productos y al capital inversionista que lucha por el predominio de las rutas comerciales. Se preparan así las bases para el impulso imperialista finisecular”.

Prosigue, Morales Carrión, “observemos a la España de Isabel II. El régimen de Ramón Narváez, espadón al servicio del partido moderado, practica un inmovilismo social, dominado por una ambiciosa oligarquía. El poder se concentra en los centros urbanos, particularmente en Madrid, y funciona a través de una burocracia estatal, apoyada en el ejército. Con mano fuerte se pretende gobernar a la periferia peninsular: al Norte; a Cataluña, con su naciente burguesía industrial; a Valencia y a Andalucía. Con mano dura y autoritaria, se gobierna también a la periferia ultramarina: Cuba, Puerto Rico, Filipinas”.

“La oleada revolucionaria del 1848 llegará a España con intentonas populares en Madrid y las provincias. Se oirá otra vez el grito de “Viva la libertad” y un grito nuevo que presagia las luchas del futuro: TT ¡Viva la República! Hay barricadas en marzo y mayo en la Capital; brotes en Valencia, Alicante y otras regiones; amagos carlistas en el Norte e intentos de ruptura en Cataluña”, narra Morales Carrión.

“El 1848 europeo carece en España de un empuje arrollador. Sus resonancias van a la zaga de las del continente y, tanto en la Península como en las Tulas, el régimen autoritario mantiene su agarre y su fuerza”, explicó el historiador oficial.
El 1848 no fue cualquier año.

Vasta una googleada a Wikipedia o visitar la Enciclopedia Británica o la Enciclopedia Digital de Puerto Rico, para ver qué pasó en 1848.

24 de enero: en Venezuela, un grupo de liberales ocupa el Congreso Nacional y da muerte a varios diputados conservadores.
2 de febrero: Estados Unidos (cumpliendo la doctrina del destino manifiesto) gana la Guerra México-Estados Unidos. México pierde más de la mitad de su territorio
(California, Nuevo México y Texas).
17 de febrero: en España, el rey Carlos Alberto proclama el Edicto de Emancipación con lo cual los valdenses podían gozar de todos los derechos políticos y civiles de los demás ciudadanos.
22 de febrero: Francia: revolución en París.
24 de febrero: tras la revuelta de 1848, la familia real borbónica huye y jamás vuelve a reinar en Francia (véase Segunda República Francesa).
Capture524 de febrero: Karl Marx y Friedrich Engels publican el Manifiesto comunista.
25 de febrero: en Francia los revolucionarios proclaman la república.
15 de marzo: en Alemania se crea la Logia de los alacranes.
15 de marzo: en Budapest (Hungría) sucede una revolución.
22 de marzo: en la Plaza Mayor de Madrid se instala la estatua del rey Felipe III.
23 de marzo: Venecia se libera de Austria y proclama la República de San Marcos
27 de abril: en Francia se promulga el decreto de abolición de la esclavitud.
2 de junio: en México, José Joaquín de Herrera ocupa la presidencia por tercera ocasión.
20 de julio: en el estado de Nueva York (Estados Unidos) se publica la Declaración de Seneca Falls, considerada como el primer manifiesto feminista.
31 de agosto: en Costa Rica se proclama la república. José María Castro Madriz se convierte en el primer presidente de la nación.
31 de agosto: en Austria, la Asamblea Constituyente ―tras suprimir la dependencia de los campesinos de los señores―, declara libres sus propiedades territoriales.
11 de septiembre: en Teherán (Irán) es coronado Nasereddín Shah Qayar.
28 de octubre: en España se inaugura la línea de ferrocarril entre Barcelona y Mataró. La primera de España en territorio peninsular.
7 de noviembre: Elecciones presidenciales de Estados Unidos de 1848. El presidente demócrata James K. Polk no opta a la reelección y declara candidato a Lewis Cass, que es vencido por el candidato whig, Zachary Taylor, ganador de los comicios por una ventaja de 153 votos electorales.

Todos esos acontecimientos estaban en el ojo de España y Estados Unidos, el imperio que nos dominaba y el que nos iba dominar. Y Puerto Rico estaba en el ojo de Madrid.

Dentro de ese marco se formó la idea de dotar a Ponce con un medio que informara de sus días, sus logros y sus aspiraciones.

El profesor Ángel Quintero Rivera, en su libro Ponce: La Capital Alterna, Sociología de la sociedad civil y la cultura urbana en la historia de la relación entre clase, “raza” y nación en Puerto Rico, nos cuenta que “durante todo el siglo XIX, San Juan se mantuvo como el gran puerto importador, mientras Mayagüez y sobre todo Ponce, fueron convirtiendo en los principales puertos de exportación”.

“El desarrollo dela importancia económica de Ponce, junto a su vertiginoso crecimiento poblacional le fueron dando a Ponce un carácter especial, de acuerdo con el Dr. Quintero Rivera.

Y comenzaron las mudanzas a Ponce desde diversos pueblos, así como apuntara el Dr. Francisco Scarano en el capítulo “Inmigración y estructura de clases: Los hacendados de Ponce.1815-1845”, de su obra Inmigración y clases sociales en el Puerto Rico del Siglo XIX, al demostrar la importancia de los inmigrantes extranjeros.

Capture6Quintero Rivera, nos recuerda que fue precisamente un inmigrante catalán, Felipe Conde, quién fundara el primer periódico de la ciudad. Y recalca; “Es significativo que el primer periódico publicado en Ponce, (1852), afirmara en su propio nombre su regionalismo: El Ponceño, habiéndose fundado por un catalán”.

Pudo haberse llamado El Heraldo, El Tiempo, La Correspondencia, Correo del Sur, tal vez La Tribuna, o quizá como el prospecto que se trató de publicar en 1848, El Observador Ponceño, pero es posible que resultara muy largo o en ese momento ese nombre no fuera posible. El Ponceño, fue el nombre seleccionado duró dos años su tirada hasta que la censura alcanzó un poema ‘Canto a Agueybaná”, de Daniel Rivera, el 22 de julio de 1854.

Como destaca Luis Fortuño Janeiro, en su Álbum de Ponce, El Ponceño era un periódico literario local, mercantil, y de avisos. Su editor y redactor fue Don Felipe Conde, y sus colegas catalanes Dr. Benito Vilardell, Augusto Pasarell Milá. Salió con cuatro páginas y luego ocho.

El 7 de julio de 1855 surgió el semanario El Fénix, periódico local, instructivo, mercantil y de avisos. Se publicó por cinco años, por Benito Vilardell, Augusto Pasarell, Juan de Dios Conde, Ernesto Butten y Lázaro Martínez. Muchas sospechas que se trató del renacer de El Ponceño, por llamarlo fénix, pero en vez de cultural se le llamó instructivo, por aquello de despistar un poco. Y es que la experiencia con el poema de Daniel Rivera, la cultura pagó cara su impacto en la sociedad ponceña de esa época.

En El Ponceño sobre retrataban las actividades culturales de la época, y se hacían críticas contundentes, como considerar vulgares algunos bailes, comentar sobre la moda de la época, se daba cuenta de la entrada y salida de los barcos y además recogía notas de otros medios de Jamaica, Cuba y México, entre otros.

La publicación tuvo gran importancia en ventear temas que preocupaban a los ciudadanos, como el desarrollo del Banco de Crédito, la construcción de un asilo, la necesidad el ferrocarril de Arroyo a Ponce, la propuesta de un sistema de acueductos, y la posibilidad de desarrollar una vía desde el sur, pasando por el centro hasta llegar a San Juan.

Fueron alrededor de 85 ejemplares que se publicaron de El Ponceño, y algún día habría que digitalizar los ejemplares para beneficio de los estudiosos del periodismo y la historia.

En 2016, la ciudad de Ponce cuenta con varios periódicos que se publican semanalmente y que en sus páginas se recogen las crónicas de la región sur, los reportajes de impacto regional y nacional, donde se narra la ciudad de una manera clara, precisa y contundente.

El Laurel del Sur, El Sol, La Perla del Sur, La Voz de la Playa y EsNoticia, pero también cuentan con corresponsales en Ponce, las agencias Inter News Service, CyberNews, el diario Primera Hora, y el periódico Índice, con su producto Índice Suroeste. Hay medios cibernéticos que publican noticias sobre Ponce y el sur. Han ganado popularidad Noticias de Ponce, En vivo desde Ponce, y se abre camino Voces del Sur.

Muchos de esos medios cuentan con periodistas profesionales y otros con aspirantes al periodismo, que, desde su trinchera ciudadana y empírica, se someten a la evaluación de sus lectores.

Por eso es bien importante, que, ante la velocidad de la tecnología, la innovación del mundo digital, y la oportunidad que han presentado las redes sociales, sepan que sin ética no hay periodismo.

El periodismo es un sacerdocio. Ya lo dijo Hostos, que argumentó en la Moral Social, que el periodismo es, entre todas las instituciones auxiliares del derecho, la que más le ha servido algunas veces y la que más continua y eficazmente podría servirle siempre”.

unesco.JPGLa UNESCO publicó en noviembre de 1983 un Código de Ética Periodística, que ha servido como base a otros códigos profesionales como el de la ASPPRO y diversas organizaciones en el mundo.

Y cuando uno lo lee, no deja de sorprenderse que más de un siglo antes, el grupo de periodistas de El Ponceño, lo puso en marcha, efectivamente. Incluso a costa de su libertad, y hasta la de su propio medio.

Se trata del artículo 47.- Se considerarán actos violatorios a la ética profesional:

a) El ocultamiento de informaciones de interés colectivo.
b) Utilizar documentos falsos o de procedencia desconocida.
c) Participar en violaciones a los derechos humanos.
d) La desinformación premeditada y la difusión de rumores tendenciosos.
e) El irrespeto a la propiedad intelectual o el plagio.
f) El soborno, la extorsión o el cohecho.
g) La difamación y la injuria.
h) La censura y la autocensura.
i) La delación de personas perseguidas de las cuales se haya tenido Informaciones o acceso.
j) La actuación confidencial para los servicios secretos y organismos de inteligencia.
k) Inmiscuirse en la vida íntima de las personas, salvo en casos de que se violente el orden público o se trate de hechos noticiosos de interés.

Esos 11 incisos del artículo 47 deben ser respetados por todos los que se proclaman periodistas, tal y como lo hicieron los editores de El Ponceño. Si se violentara la ética estaríamos asistiendo a la publicación de El Impoceño.

Y tomo prestado el concepto impuertorriqueño de Eduardo Lalo, para alertar sobre la posibilidad del nacimiento del imponceño, una criatura que desprecia a esta ciudad y sus instituciones, entre ellas la prensa, para destruir una historia, una hoja de ruta y una esperanza, legados de El Ponceño, de Don Felipe Conde, y sus colegas catalanes Dr. Benito Vilardell, Augusto Pasarell Milá, así como de Daniel de Rivera. Si el impuertorriqueño es quien se desprecia a sí mismo el imponceño es quien vive del suicidio colectivo.

Recordemos a El Ponceño, tratemos de imitar lo valioso y no demos paso a El Impoceño.

Muchas Gracias.
(Mensaje dado el 31 de julio de 2016 en el Centro Cultural de Ponce con motivo del natalicio de César Andreu Iglesias, Día Nacional del Periodista)

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Los vicios del poder

Los 15 vicios del poder. La revista de negocios de la Universidad de Harvard recomienda esta lectura como un análisis sobre la clase gerencial y los vicios de los ejecutHBRivos. Conozco un individuo que ha explotado todos esos vicios. Desafortunadamente es en un taller que tiene los días contados por su culpa y aunque se mueve a oscuras y tras bastidores planifica con sus secuaces también será victima de sus vicios del poder. Se puede aplicar a cualquier puesto ejecutivo y gerencial en cualquier organización. 

El Papa lo ha descrito pero hay muchos como ese aspirante a la inmortalidad.

PRESENTACIÓN DE LAS FELICITACIONES NAVIDEÑAS DE LA CURIA ROMANA
DISCURSO DEL SANTO PADRE FRANCISCO
Sala Clementina
Lunes 22 de diciembre de 2014

La Curia Romana y el Cuerpo de Cristo
«Tú estás sobre los Querubines, tú que has cambiado la miserable condición del mundo
cuando te has hecho como uno de nosotros» (San Atanasio).
Queridos Hermanos

Al final del Adviento, nos reunimos para los tradicionales saludos. En unos días tendremos la alegría de celebrar la Natividad del Señor; el evento de Dios que se hizo hombre para salvar a los hombres; la manifestación del amor de Dios, que no se limita a darnos algo y enviarnos algún mensaje o ciertos mensajeros, sino que se entrega a sí mismo; el misterio de Dios que toma sobre sí nuestra condición humana y nuestros pecados para revelarnos su vida divina, su inmensa gracia y su perdón gratuito. Es la cita con Dios, que nace en la pobreza de la gruta de Belén para enseñarnos el poder de la humildad. En efecto, la Navidad es también la fiesta de la luz que no es recibida por la gente «selecta», sino por los pobres y sencillos que esperaban la salvación del Señor.

En primer lugar, quisiera desearos a todos vosotros – colaboradores, hermanos y hermanas, Representantes pontificios esparcidos por el mundo – y a todos vuestros seres queridos una santa Navidad y un feliz Año Nuevo. Deseo agradeceros cordialmente vuestro compromiso cotidiano al servicio de la Santa Sede, de la Iglesia Católica, de las Iglesias particulares y del Sucesor de Pedro.
Puesto que somos personas, y no sólo números o títulos, recuerdo particularmente a los que durante este año han terminado su servicio, por razones de edad, por haber asumido otros encargos o porque han sido llamados a la casa del Padre. También para todos ellos y sus familiares, mi recuerdo y gratitud.

Con vosotros, quiero elevar un profunda y sentida acción de gracias al Señor por el año que nos está dejando, por los acontecimientos vividos y todo el bien que él ha querido hacer con generosidad a través del servicio de la Santa Sede, pidiendo humildemente perdón por las faltas cometidas «de pensamiento, palabra, obra y omisión».

A partir precisamente de esta petición de perdón, quisiera que este encuentro, y las reflexiones que compartiré con vosotros, fueran para todos nosotros un apoyo y un estímulo para un verdadero examen de conciencia y preparar nuestro corazón para la santa Navidad.

Pensando en este encuentro, me ha venido a la mente la imagen de la Iglesia como Cuerpo Místico de Jesucristo. Es una expresión que, como explicó el Papa Pío XII, «brota y aun germina de todo lo que en las Sagradas Escrituras y en los escritos de los Santos Padres frecuentemente se enseña».[1] A este respecto, san Pablo escribió: «Pues, lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo» (1 Co 12,12).[2]
En este sentido, el Concilio Vaticano II nos recuerda que «en la construcción del cuerpo de Cristo existe una diversidad de miembros y de funciones. Es el mismo Espíritu el que, según su riqueza y las necesidades de los ministerios (cf. 1 Co 12,1-11), distribuye sus diversos dones para el bien de la Iglesia».[3] «Cristo y la Iglesia son por tanto el “Cristo total”, Christus Totus. La Iglesia es una con Cristo».[4]

Es bello pensar en la Curia Romana como un pequeño modelo de la Iglesia, es decir, como un «cuerpo» que trata seria y cotidianamente de ser más vivo, más sano, más armonioso y más unido en sí mismo y con Cristo.

En realidad, la Curia Romana es un organismo complejo, compuesto por muchas Congregaciones, Consejos, Oficinas, Tribunales, Comisiones y numerosos elementos que no todos tienen el mismo cometido, pero que se coordinan para su funcionamiento eficaz, edificante, disciplinado y ejemplar, no obstante la diversidad cultural, lingüística y nacional de sus miembros.[5]

En todo caso, siendo la Curia un cuerpo dinámico, no puede vivir sin alimentarse y cuidarse. En efecto, la Curia – como la Iglesia – no puede vivir sin tener una relación vital, personal, auténtica y sólida con Cristo.[6] Un miembro de la Curia que no se alimenta diariamente con esa comida se convertirá en un burócrata (un formalista, un funcionario, un mero empleado): un sarmiento que se marchita y poco a poco muere y se le corta. La oración cotidiana, la participación asidua en los sacramentos, especialmente en la Eucaristía y la Reconciliación, el contacto diario con la Palabra de Dios y la espiritualidad traducida en la caridad vivida, son el alimento vital para cada uno de nosotros. Que nos resulte claro a todos que, sin él, no podemos hacer nada (cf. Jn 15,5).

FranciscoPor tanto, la relación viva con Dios alimenta y refuerza también la comunión con los demás; es decir, cuanto más estrechamente estamos unidos a Dios, más unidos estamos entre nosotros, porque el Espíritu de Dios une y el espíritu del maligno divide.
La Curia está llamada a mejorarse, a mejorarse siempre y a crecer en comunión, santidad y sabiduría para realizar plenamente su misión.[7] Sin embargo, como todo cuerpo, como todo cuerpo humano, también está expuesta a los males, al mal funcionamiento, a la enfermedad. Y aquí quisiera mencionar algunos de estos posibles males, males curiales. Son males más habituales en nuestra vida de Curia. Son enfermedades y tentaciones que debilitan nuestro servicio al Señor. Creo que nos puede ayudar el «catálogo» de los males – siguiendo a los Padres del Desierto, que hacían aquellos catálogos – de los que hoy hablamos: nos ayudará a prepararnos al Sacramento de la Reconciliación, que será un gran paso para que todos nosotros nos preparemos para la Navidad.

1. El mal de sentirse «inmortal», «inmune», e incluso «indispensable», descuidando los controles necesarios y normales. Una Curia que no se autocrítica, que no se actualiza, que no busca mejorarse, es un cuerpo enfermo. Una simple visita a los cementerios podría ayudarnos a ver los nombres de tantas personas, alguna de las cuales pensaba quizás ser inmortal, inmune e indispensable. Es el mal del rico insensato del evangelio, que pensaba vivir eternamente (cf. Lc 12,13-21), y también de aquellos que se convierten en amos, y se sienten superiores a todos, y no al servicio de todos. Esta enfermedad se deriva a menudo de la patología del poder, del «complejo de elegidos», del narcisismo que mira apasionadamente la propia imagen y no ve la imagen de Dios impresa en el rostro de los otros, especialmente de los más débiles y necesitados.[8] El antídoto contra esta epidemia es la gracia de sentirse pecadores y decir de todo corazón: «Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer» (Lc 17,10).

2. Otro: El mal de «martalismo» (que viene de Marta), de la excesiva laboriosidad, es decir, el de aquellos enfrascados en el trabajo, dejando de lado, inevitablemente, «la mejor parte»: el estar sentados a los pies de Jesús (cf. Lc 10,38-42). Por eso, Jesús llamó a sus discípulos a «descansar un poco» (Mc 6,31), porque descuidar el necesario descanso conduce al estrés y la agitación. Un tiempo de reposo, para quien ha completado su misión, es necesario, obligado, y debe ser vivido en serio: en pasar algún tiempo con la familia y respetar las vacaciones como un momento de recarga espiritual y física; hay que aprender lo que enseña el Eclesiastés: «Todo tiene su tiempo, cada cosa su momento» (3,1).

3. También existe el mal de la «petrificación» mental y espiritual, es decir, el de aquellos que tienen un corazón de piedra y son «duros de cerviz» (Hch 7,51); de los que, a lo largo del camino, pierden la serenidad interior, la vivacidad y la audacia, y se esconden detrás de los papeles, convirtiéndose en «máquinas de legajos», en vez de en «hombres de Dios» (cf. Hb 3,12). Es peligroso perder la sensibilidad humana necesaria para hacernos llorar con los que lloran y alegrarnos con quienes se alegran. Es la enfermedad de quien pierde «los sentimientos propios de Cristo Jesús» (Flp 2,5), porque su corazón, con el paso del tiempo, se endurece y se hace incapaz de amar incondicionalmente al Padre y al prójimo (cf. Mt 22,34-40). Ser cristiano, en efecto, significa tener «los sentimientos propios de Cristo Jesús» (Flp 2,5), sentimientos de humildad y entrega, de desprendimiento y generosidad.[9]

4. El mal de la planificación excesiva y el funcionalismo. Cuando el apóstol programa todo minuciosamente y cree que, con una perfecta planificación, las cosas progresan efectivamente, se convierte en un contable o gestor. Es necesario preparar todo bien, pero sin caer nunca en la tentación de querer encerrar y pilotar la libertad del Espíritu Santo, que sigue siendo más grande, más generoso que todos los planes humanos (cf. Jn 3,8). Se cae en esta enfermedad porque «siempre es más fácil y cómodo instalarse en las propias posiciones estáticas e inamovibles. En realidad, la Iglesia se muestra fiel al Espíritu Santo en la medida en que no pretende regularlo ni domesticarlo… – ¡domesticar al espíritu Santo! –, él es frescura, fantasía, novedad».[10]

5. El mal de una falta de coordinación. Cuando los miembros pierden la comunión entre ellos, el cuerpo pierde su armoniosa funcionalidad y su templanza, convirtiéndose en una orquesta que produce ruido, porque sus miembros no cooperan y no viven el espíritu de comunión y de equipo. Como cuando el pie dice al brazo: «No te necesito», o la mano a la cabeza: «Yo soy la que mando», causando así malestar y escándalo.

6. También existe la enfermedad del «Alzheimer espiritual», es decir, el olvido de la «historia de la salvación», de la historia personal con el Señor, del «primer amor» (Ap 2,4). Es una disminución progresiva de las facultades espirituales que, en un período de tiempo más largo o más corto, causa una grave discapacidad de la persona, por lo que se hace incapaz de llevar a cabo cualquier actividad autónoma, viviendo un estado de dependencia absoluta de su manera de ver, a menudo imaginaria. Lo vemos en los que han perdido el recuerdo de su encuentro con el Señor; en los que no tienen sentido «deuteronómico» de la vida; en los que dependen completamente de su presente, de sus pasiones, caprichos y manías; en los que construyen muros y costumbres en torno a sí, haciéndose cada vez más esclavos de los ídolos que han fraguado con sus propias manos.

7. El mal de la rivalidad y la vanagloria.[11] Es cuando la apariencia, el color de los atuendos y las insignias de honor se convierten en el objetivo principal de la vida, olvidando las palabras de san Pablo: «No obréis por vanidad ni por ostentación, considerando a los demás por la humildad como superiores. No os encerréis en vuestros intereses, sino buscad todos el interés de los demás» (Flp 2,3-4). Es la enfermedad que nos lleva a ser hombres y mujeres falsos, y vivir un falso «misticismo» y un falso «quietismo». El mismo san Pablo los define «enemigos de la cruz de Cristo», porque su gloria «está en su vergüenza; y no piensan más que en las cosas de la tierra» (Flp 3,18.19).

8. El mal de la esquizofrenia existencial. Es la enfermedad de quien tiene una doble vida, fruto de la hipocresía típica de los mediocres y del progresivo vacío espiritual, que grados o títulos académicos no pueden colmar. Es una enfermedad que afecta a menudo a quien, abandonando el servicio pastoral, se limita a los asuntos burocráticos, perdiendo así el contacto con la realidad, con las personas concretas. De este modo, crea su mundo paralelo, donde deja de lado todo lo que enseña severamente a los demás y comienza a vivir una vida oculta y con frecuencia disoluta. Para este mal gravísimo, la conversión es más bien urgente e indispensable (cf. Lc 15,11-32).

9. El mal de la cháchara, de la murmuración y del cotilleo. De esta enfermedad ya he hablado muchas veces, pero nunca será bastante. Es una enfermedad grave, que tal vez comienza simplemente por charlar, pero que luego se va apoderando de la persona hasta convertirla en «sembradora de cizaña» (como Satanás), y muchas veces en «homicida a sangre fría» de la fama de sus propios colegas y hermanos. Es la enfermedad de los bellacos, que, no teniendo valor para hablar directamente, hablan a sus espaldas. San Pablo nos amonesta: «Hacedlo todo sin murmuraciones ni discusiones, para ser irreprensibles e inocentes» (cf. Flp 2,14-18). Hermanos, ¡guardémonos del terrorismo de las habladurías!

10. El mal de divinizar a los jefes: es la enfermedad de quienes cortejan a los superiores, esperando obtener su benevolencia. Son víctimas del arribismo y el oportunismo, honran a las personas y no a Dios (cf. Mt 23,8-12). Son personas que viven el servicio pensando sólo en lo que pueden conseguir y no en lo que deben dar. Son seres mezquinos, infelices e inspirados únicamente por su egoísmo fatal (cf. Ga 5,16-25). Este mal también puede afectar a los superiores, cuando halagan a algunos colaboradores para conseguir su sumisión, lealtad y dependencia psicológica, pero el resultado final es una auténtica complicidad.

11. El mal de la indiferencia hacia los demás. Se da cuando cada uno piensa sólo en sí mismo y pierde la sinceridad y el calor de las relaciones humanas. Cuando el más experto no poner su saber al servicio de los colegas con menos experiencia. Cuando se tiene conocimiento de algo y lo retiene para sí, en lugar de compartirlo positivamente con los demás. Cuando, por celos o pillería, se alegra de la caída del otro, en vez de levantarlo y animarlo.

12. El mal de la cara fúnebre. Es decir, el de las personas rudas y sombrías, que creen que, para ser serias, es preciso untarse la cara de melancolía, de severidad, y tratar a los otros – especialmente a los que considera inferiores – con rigidez, dureza y arrogancia. En realidad, la severidad teatral y el pesimismo estéril[12] son frecuentemente síntomas de miedo e inseguridad de sí mismos. El apóstol debe esforzarse por ser una persona educada, serena, entusiasta y alegre, que transmite alegría allá donde esté. Un corazón lleno de Dios es un corazón feliz que irradia y contagia la alegría a cuantos están a su alrededor: se le nota a simple vista. No perdamos, pues, ese espíritu alegre, lleno de humor, e incluso autoirónico, que nos hace personas afables, aun en situaciones difíciles.[13] ¡Cuánto bien hace una buena dosis de humorismo! Nos hará bien recitar a menudo la oración de santo Tomás Moro:[14] yo la rezo todos los días, me va bien.

13. El mal de acumular: se produce cuando el apóstol busca colmar un vacío existencial en su corazón acumulando bienes materiales, no por necesidad, sino sólo para sentirse seguro. En realidad, no podremos llevarnos nada material con nosotros, porque «el sudario no tiene bolsillos», y todos nuestros tesoros terrenos – aunque sean regalos – nunca podrán llenar ese vacío, es más, lo harán cada vez más exigente y profundo. A estas personas el Señor les repite: «Tú dices: Soy rico; me he enriquecido; nada me falta. Y no te das cuenta de que eres un desgraciado, digno de compasión, pobre, ciego y desnudo… Sé, pues, ferviente y arrepiéntete» (Ap 3,17-19). La acumulación solamente hace más pesado el camino y lo frena inexorablemente. Me viene a la mente una anécdota: en tiempos pasados, los jesuitas españoles describían la Compañía de Jesús como la «caballería ligera de la Iglesia». Recuerdo el traslado de un joven jesuita, que mientras cargaba en un camión sus numerosos haberes: maletas, libros, objetos y regalos, oyó decir a un viejo jesuita de sabia sonrisa que lo estaba observando: «¿Y esta sería la “caballería ligera” de la Iglesia?». Nuestros traslados son una muestra de esta enfermedad.

14. El mal de los círculos cerrados, donde la pertenencia al grupo se hace más fuerte que la pertenencia al Cuerpo y, en algunas situaciones, a Cristo mismo. También esta enfermedad comienza siempre con buenas intenciones, pero con el paso del tiempo esclaviza a los miembros, convirtiéndose en un cáncer que amenaza la armonía del Cuerpo y causa tantos males – escándalos – especialmente a nuestros hermanos más pequeños. La autodestrucción o el «fuego amigo» de los camaradas es el peligro más engañoso.[15] Es el mal que ataca desde dentro;[16] es, como dice Cristo, «Todo reino dividido contra sí mismo queda asolado» (Lc 11,17).

Padrino15. Y el último: el mal de la ganancia mundana y del exhibicionismo,[17] cuando el apóstol transforma su servicio en poder, y su poder en mercancía para obtener beneficios mundanos o más poder. Es la enfermedad de las personas que buscan insaciablemente multiplicar poderes y, para ello, son capaces de calumniar, difamar y desacreditar a los otros, incluso en los periódicos y en las revistas.

Naturalmente para exhibirse y mostrar que son más entendidos que los otros. También esta enfermedad hace mucho daño al Cuerpo, porque lleva a las personas a justificar el uso de cualquier medio con tal de conseguir dicho objetivo, con frecuencia ¡en nombre de la justicia y la transparencia! Y aquí me viene a la mente el recuerdo de un sacerdote que llamaba a los periodistas para contarles – e inventar – asuntos privados y reservados de sus hermanos y parroquianos. Para él solamente contaba aparecer en las primeras páginas, porque así se sentía «poderoso y atractivo», causando mucho mal a los otros y a la Iglesia. ¡Pobrecito!

Hermanos, estos males y estas tentaciones son naturalmente un peligro para todo cristiano y para toda curia, comunidad, congregación, parroquia, movimiento eclesial, y pueden afectar tanto en el plano individual como en el comunitario.
Es preciso aclarar que corresponde solamente al Espíritu Santo – el alma del Cuerpo Místico de Cristo, como afirma el Credo Niceo-Constantinopolitano: «Creo… en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida» – curar toda enfermedad. Es el Espíritu Santo el que sostiene todo esfuerzo sincero de purificación y toda buena voluntad de conversión. Es él quien nos hace comprender que cada miembro participa en la santificación del cuerpo y también en su decaimiento. Él es el promotor de la armonía:[18] «Ipse harmonia est», afirma san Basilio. Y san Agustín nos dice: «Mientras cualquier miembro permanece unido al cuerpo, queda la esperanza de salvarle; una vez amputado, no hay remedio que lo sane».[19]

La curación es también fruto del tener conciencia de la enfermedad, y de la decisión personal y comunitaria de curarse, soportando pacientemente y con perseverancia la cura.[20]

Así, pues, estamos llamados – en este tiempo de Navidad y durante todo el tiempo de nuestro servicio y de nuestra existencia – a vivir «siendo sinceros en el amor, crezcamos en todo hasta Aquel que es la Cabeza, Cristo, de quien todo el Cuerpo recibe trabazón y cohesión por medio de toda clase de junturas que llevan la nutrición según la actividad propia de cada una de las partes, realizando así el crecimiento del cuerpo para su edificación en el amor» (Ef 4,15-16).”

Queridos hermanos:

Una vez leí que los sacerdotes son como los aviones: únicamente son noticia cuando caen, aunque son tantos los que vuelan. Muchos critican y pocos rezan por ellos. Es una frase muy simpática y también muy verdadera, porque indica la importancia y la delicadeza de nuestro servicio sacerdotal, y cuánto mal podría causar a todo el cuerpo de la Iglesia un solo sacerdote que «cae».

Por tanto, para no caer en estos días en los que nos preparamos a la Confesión, pidamos a la Virgen María, Madre de Dios y Madre de la Iglesia, que cure las heridas del pecado que cada uno de nosotros lleva en su corazón, y que sostenga a la Iglesia y a la Curia para que se mantengan sanas y sean sanadoras; santas y santificadoras, para gloria del su Hijo y la salvación nuestra y del mundo entero. Pidámosle que nos haga amar a la Iglesia como la ha amado Cristo, su hijo y nuestro Señor, y nos dé valor para reconocernos pecadores y necesitados de su misericordia, sin miedo a abandonar nuestra mano entre sus manos maternales.

Feliz Navidad a todos vosotros, a vuestras familias y a vuestros colaboradores. Y, por favor, ¡no olvidéis rezar por mí! Gracias de todo corazón.

[1] La Iglesia, siendo un mysticum Corpus Christi, «necesita también una multitud de miembros, que de tal manera estén trabados entre sí, que mutuamente se auxilien. Y así como en este nuestro organismo mortal, cuando un miembro sufre, todos los otros sufren también con él, y los sanos prestan socorro a los enfermos, así también en la Iglesia los diversos miembros no viven únicamente para sí mismos, sino porque ayudan también a los demás y se ayudan unos a otros, ya para mutuo alivio, ya también para edificación cada vez mayor de todo el cuerpo… No basta una cualquier aglomeración de miembros para constituir el cuerpo, sino que necesariamente ha de estar dotado de lo que llaman órganos, esto es, de miembros que no ejercen la misma función, pero están dispuestos en un orden conveniente, así la Iglesia ha de llamarse Cuerpo, principalmente por razón de estar formada por una recta y bien proporcionada armonía y trabazón de sus partes, y provista de diversos miembros que convenientemente se corresponden los unos a los otros».
[2] Cf. Rm 12,5: «Así nosotros, siendo muchos, somos un solo cuerpo de Cristo, pero cada cual existe en relación con los otros miembros».
[3] Const. dogm. Lumen gentium, 7.
[4] Catecismo de la Iglesia Católica, 795; ibíd., 789: «La comparación de la Iglesia con el cuerpo arroja un rayo de luz sobre la relación íntima entre la Iglesia y Cristo. No está solamente reunida en torno a él: siempre está unificada en él, en su cuerpo. Tres aspectos de la Iglesia “Cuerpo de Cristo” se han de resaltar más específicamente: la unidad de todos los miembros entre sí por su unión con Cristo; Cristo Cabeza del Cuerpo; la Iglesia, Esposa de Cristo».
[5] Cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 130-131.
[6] Jesús ha enseñado varias veces cómo debe ser la unión de los fieles con él: «Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos» (Jn 15,4-5).
[7] Cf. Juan Pablo II, Const. ap. Pastor bonus, art. 1; Código de Derecho Canónico, can. 360.
[8] Cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 197-201.
[9] Cf. Benedicto XVI, Audiencia general, 1 junio 2005.
[10] Homilía en la Catedral católica del Espíritu Santo, Estambul, 29 noviembre 2014.
[11] Cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 95-96.
[12] Cf, ibíd., 84-86.
[13] Cf, ibíd., 2.
[14] «Concédeme, Señor, una buena digestión, y también algo que digerir. Concédeme la salud del cuerpo, con el buen humor necesario para mantenerla. Dame, Señor, un alma santa que sepa aprovechar lo que es bueno y puro, para que no se asuste ante el mal, sino que encuentre el modo de poner las cosas de nuevo en orden. Concédeme un alma que no conozca el aburrimiento, las murmuraciones, los suspiros y los lamentos, y no permitas que sufra excesivamente por ese ser tan dominante que se llama “Yo”. Dame, Señor, el sentido del humor. Concédeme la gracia de comprender las bromas, para que conozca en la vida un poco de alegría y pueda comunicársela a los demás. Así sea».
[15] Cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 88.
[16] El Beato Pablo VI refiriéndose a la situación de la Iglesia dijo tener la sensación de que «por alguna ranura había entrado el humo de satanás en el templo de Dios»: Homilía en la Solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, 29 junio 1972; cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 98-101.
[17] Cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 93-97 («No a la mundanidad espiritual»).
[18] Cf. Homilía en la Catedral católica del Espíritu Santo, Estambul, 29 noviembre 2014, «El Espíritu Santo es el alma de la Iglesia. Él da la vida, suscita los diferentes carismas que enriquecen al Pueblo de Dios y, sobre todo, crea la unidad entre los creyentes: de muchos, hace un solo cuerpo, el cuerpo de Cristo… El Espíritu Santo hace la unidad de la Iglesia: unidad en la fe, unidad en la caridad, unidad en la cohesión interior».
[19] San Agustín, Sermo 137, 1: PL., 38, 754.
[20] Cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 25-33 (Pastoral en conversión).

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Cuentos y leyendas de la Lelolandia y otras narraciones cortas

No soy crítico literario, tampoco soy filólogo, mucho menos lingüista. Tampoco soy semiólogo.  Soy, fundamentalmente, aprendiz de periodista. Mientras eso llega he formado parte de las redacciones de diversos periódicos y agencias de noticias, así como locutor, reportero y comentarista de deportes en radioemisoras de Ponce. En fin, nadie es perfecto.

Sin embargo, en esta ocasión quiero compartir un comentario sobre una obra muy interesante en la que se puede encontrar narrativa, poética, musicalidad y denuncia.

Se trata de una obra de Antonio Blasini Gerena. Es artista gráfico, también es un compositor y Etnomusicólogo que saca tiempo para el Periodismo y como si fuera poco, se destaca como poeta y narrador.

Lelolandia 1Ha publicado mucho, compuesto mucho y cantado mucho. Ahora nos presenta bajo la edición de José Luis Figueroa de la Editorial Tiempo Nuevo,  Cuentos y Leyendas de Lelolandia, y otras narraciones cortas.

En la portada del libro aparece la viñeta Libertad, del gran ilustrador Quino, creador de la querida Mafalda.

La obra está dividida en dos partes, Los Cuentos y Leyendas, y las Narraciones Cortas. Todas se construyen predominantemente con una letra.

Los Cuentos y Leyendas, muestran los relatos De enanos y emperadores, De monigotes, místers y macheteras mundanas, Referente sobre reclusas Reuniones entre Renos y Ratas, Apuntes y Análisis sobre Artículos de Antiguo Antidiario Antillano, De Poetas Pasionarios y Prosélitos Periodistas, De Deambulantes, Detectives y Dandis Demócratas, De Lobos, Latifundistas y Lacayos Libidinosos.

En las narraciones cortas nos presenta los relatos breves sobre el Cantor colaboracionista de la colonia,  Sobre narradores nihilistas y Del Junta Jotas.

Blasini Gerena nos presenta en su obra gran maestría sobre el lenguaje, musicalidad en su ritmo, colorido en sus descripciones, y una capacidad extraordinaria para captar la caricatura que se presenta como realidad.

Además exhibe una aguda perspectiva política, un ojo social certero y una mirada creativa sobre la sociología política.

A través de la lectura de su obra, Blasini Gerena me ha hecho recordar a escritores que tenemos en nuestra biblioteca pero que releemos poco, aunque los citemos mucho.

Su manera de narrar estos relatos me hicieron recordar a Luis Rafael Sánchez con su Guaracha del macho Camacho, “el primer rap borincano” en el que el uso y abuso de la palabra y sus cacofonías nos musicalizaron una estampa de nuestra realidad colonial y sus entretelones del poder.

Blasini Gerena, como los músicos del Jazz explora su instrumento, la palabra, hasta sus máximas posibilidades de cada letra y de todas las letras, de cada palabra y todas las palabras. Este es un ejemplo.

  • “…y fue entonces que esmeradamente, con sus excepcionales entendederas de encantador que el tal elucubró una espesa y efervescente emulsión a ser elaborada con extracto de entrelicias, de endrinas y esquinaceas, de estambres de espirulina y estramonio para darles a embeber y así espabilar,, no al escuadrón del ejército extranjero ni tampoco a los energúmenos enanos electos en las engañosas elecciones del Enclave, sino exclusivamente a los ejemplares enanos que esperaban con esperanza emanciparse de su enemigo para elevadamente enarbolar al fin su propio estandarte, su sola enseña, su Sola Estrella…” (p.12 de enanos y emperadores)

No solo me ha hecho recordar al locutor, actor, dramaturgo y narrador de Humacao. También me han recordado a Umberto Eco, quien nos aclaraba en sus ensayos Sobre literatura, que nunca ha dejado su pasión creativa mediante el ejercicio doméstico del relato oral, el juego paródico de sus Diarios mínimos y, fundamentalmente, “haciendo de todos mis ensayos críticos una narración”.

LelolandiaBlasini Gerena, entra en ese espacio en el que lo lúdico de la parodia se convierte en un ensayo crítico de la narración y al mismo tiempo en una denuncia política y social.

No escapa a su tinta, o lápiz, o teclado las funciones de la palabra, el símbolo, la paradoja, el estilo, el espacio o la ironía intertextual, como Eco y Sánchez.

En esta obra hay semiótica,  también semántica, lexicología, lexicografía, onomástica, simbología, iconografía e iconología.

Blasini Gerena, destroza el discurso oficialista y lo desenmascara, precisamente con un lenguaje que lo acusa. Como quien no quiere la cosa.

Y no me olvido de aquella frase de Kundera, “La vida, cuando uno no puede esconderse de los demás, eso es el infierno”. Precisamente lo que ha construido Blasini Gerena con sus relatos, es impedir que nos escondamos de los demás.

Aunque muchos visualizan en Kundera a un gruñón uraño que se esconde de los demás para no ver el infierno, nunca se ha olvidado: ni de la literatura, ni de los buenos chistes como aseguró en 1980 en una entrevista con el novelista Philip Roth a raíz de la publicación de El libro de la risa y el olido.

“Aprendí a valorar el humor durante la época del terror estalinista”, expresó en aquella ocasión Kundera a Roth, que para aquellos días era editor para Penguin Books de la serie Escritores de la otra Europa.

“Tenía veinte años. Para identificar a alguien que no fuera estalinista, al que no hubiera que tener miedo, bastaba con fijarse en su sonrisa. El sentido del humor era una señal de identificación muy fiable. Desde aquella época, me aterroriza la idea de que el mundo está perdiendo el sentido del humor”, relató Kundera.

Y esta obra de Blasini Gerena, me lleva a reflexionar sobre esas palabras de Kundera, ya que con su Lelolandia, nos permite encontrar una señal muy fiable a través del humor captado mediante su voz de infinitas posibilidades de la palabra.

Lelolandia es una especie de manicomio en la que todo se mira con el ojo del engaño, y del miedo, por lo que hay que desmontarla para apalabrarla. Poblarla de nuevas palabras.

Blasini Gerena juega con la palabra, se apodera de ella, la somete y se somete a ella, juega y acusa al político como también al periodista, al poeta, al intelectual, juega y denuncia, juega y destruye mitos, juega y construye una realidad.

Cuentos y leyendas de la Lelolandia, como dice el prologuista Federico Irizarry Natal, garantizan un conocimiento, un placer estético del que el lector no se puede apartar.

No les voy a contar el relato De Poetas Pasionarios y Prosélitos Periodistas, que me llama mucho la atención por haberme dedicado al es oficio por casi tres décadas, como tampoco voy a radiografiar cada una de las narraciones, porque para eso tienen que comprar el libro, pero los dejo con una exclamación que me parece genial al concluir ese relato que nos habla sobre los pretensiosos periodistas de “El Potro Póstumo”.

  • “Por el Puente de las Pulgas, pululaba la pensionada partera profiriendo pensativa, palpitando pecho adentro: “periodistas ni periodistas ni que pedos ni puñetas, bah, mmmm ¡so partida de pendejos…!”.

 

Librería El Candil

Calle Sol, esquina Unión

Ponce, Puerto Rico

7 de febrero de 2016

 

Referencias:

La guaracha del Macho Camacho, 1976

Sobre literatura, Nuevas Ediciones de Bolsillo, Barcelona, 2005

El libro de los amores ridículos 1968.

The Most Original Book of the Season; Philip Roth interviews Milan Kundera, 1980

 

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Los ojos de la ceguera en la mirada de Saramago

En su discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura, en 1998, el escritor portugués José Saramago dijo lo siguiente:

“Ciegos. El aprendiz pensó “Estamos ciegos”, y se sentó a escribir el Ensayo sobre la ceguera para recordar a quien lo leyera que usamos perversamente la razón cuando humillamos la vida, que la dignidad del ser humano es insultada todos los días por los poderosos de nuestro mundo, que la mentira universal ocupó Captureel lugar de las verdades plurales, que el hombre dejó de respetarse a sí mismo cuando perdió el respeto que debía a su semejante. Después el aprendiz, como si intentara exorcizar a los monstruos engendrados por la ceguera de la razón, se puso a escribir la más simple de todas las historias: Una persona que busca a otra persona sólo porque ha comprendido que la vida no tiene nada más importante que pedir a un ser humano. El libro se llama Todos los nombres. No escritos, todos nuestros nombres están allí. Los nombres de los vivos y los nombres de los muertos”.

Capture2En estos días el club de lectura, Los Candeleros, discutió Ensayo sobre la ceguera, libro que ha sido adaptado al cine y en teatro. Sus personajes van perdiendo la vista en una claridad insoportable y van enfrentando y sorteando toda clase de situaciones trágicas, cómicas y fatales. Un conductor queda ciego frente al semáforo, y detrás de él mientras se genera la acción la pierden también. Una obra difícil de estructurar, con diferentes lecturas, múltiples perspectivas y diversas interpretaciones, que van desde la psicología, la sociología, la política y hasta lo sensorial. Muchos hubieran deseado que Saramago elaborara más sus personajes sin nombre, la ciudad sin geografía y los caracteres sin mirada. Pero, precisamente esa es la sensación que quiso dejar a sus lectores. Que miraran a través de la claridad insoportable de la razón de sus personajes. Que le doliera la vista y hasta que pensar en el otro despertara la angustia.

El poeta inglés John Milton quedó ciego. El bibliófilo argentino Jorge Luis Borges quedó ciego. También Homero y benito Pérez Galdós. Seres que vieron mucho, imaginaron mucho y crearon mucho, con mucha visión, a pesar de sus ojos tapados, vendados.

En el libro está presente el eterno retorno de Nietzsche, cuando una y otras vez aparecen más ciegos y en semejantes circunstancias cada uno acciona de acuerdo a su psiquis pero dentro de un circulo delimitado. Es un libro duro y rudo, en e que los refranes, los juegos de palabras y las declaraciones contundentes estremecen al lector.

CaptureSaramago, escribió su primer libro a los 27 años, Tierra de pecado en 1947, pero no fue hasta 1966 que publicó su segundo libro, Poemas posibles. Es decir, que estuvo 20 años sin publicar. Y su lanzamiento como narrador de reconocimiento internacional se produjo en 1991, a los 71 años, con El evangelio según Jesucristo, novela censurada en su país ante la presión de la Iglesia Católica. En ese momento ni Charlie Hebdo salió en defensa de Saramago.

El evangelio según Jesucristo, fue traducida al español en 1998. Ese año ganó el Premio Nobel de Literatura. Esa fue la primera obra que leí de Saramago. No sabía nada de él hasta ese momento. Y se convirtió en uno de mis escritores favoritos.

Falleció en 2010 dejando una obra extensa, polémica y creativa. Y regreso a 1998 con una cita de su mensaje en la fundación Nobel.

El hombre más sabio que he conocido en toda mi vida no sabía leer ni escribir. A las cuatro de la madrugada, cuando la promesa de un nuevo día aún venía por tierras de Francia, se levantaba del catre y salía al campo, llevando hasta el pasto la media docena de cerdas de cuya fertilidad se alimentaban él y la mujer. Vivían de esta escasez mis abuelos maternos, de la pequeña cría de cerdos que después del desmame eran vendidos a los vecinos de nuestra aldea de Azinhaga, en la provincia del Ribatejo. Se llamaban Jerónimo Melrinho y Josefa Caixinha esos abuelos, y eran analfabetos uno y otro.

Para finalizar comparto este vídeo del canal Rincón de Literatura del servicio YouTube:

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El capital en el Siglo XXI, visto por el economista francés Thomas Piketty

image_1165_1_232162El Fondo de Cultura Económica (www.fcede.es), ha publicado la versión en español de El Capital en el siglo XXI, del economista francésThomas Pikkety. Se trata de una obra de 663 páginas con anejos y gráficas enlazadas en su página http://piketty.pse.ens.fr/fr/. El economista, que ha sido acusado de radical por los grupos conservadores y suave o ligero por los más radicales, presenta un análisis del capitalismo tomando en cuenta estudios estadísticos sobre ingresos en 20 países, entre los que se encuentran Francia, Estados Unidos y el Reino Unido. Su libro ha sido elogiado por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y los economistas Paul Krugman, y Joseph Stiglitz, ganadores de premios Nobel de Economía. Piketty repasa las conclusiones de David Ricardo, Karl Marx y Simon Kuznets, así como señala sus limitaciones. También presenta unas gráficas muy interesantes. CaptureCapital s XXI El libro ha resultado tan interesante que en la ciudad de Ponce, al sur de Puerto Rico, un grupo de ciudadanos, contribuyentes, electores, trabajadores, profesores, periodistas, estudiantes y retirados se ha dado a la tarea de estudiar el libro y discutirlo en sesiones cada dos sábados como parte de un Club de Lectura. Las lecturas diversas han dado a intensas discusiones, acalorados debates y amplias conclusiones. Como si David Ricardo, Carlos Marx, Simon Kuxnets, Paul Samuelson y Milton Friedman, estuvieran en la misma mesa. Es un libro que recomiendo. Si sabe leer francés la edición original le servirá muy bien, si prefiere el inglés la traducción es excelente y si el castellano es su lengua vernácula o preferida, la traducción del libro del FCE es muy buena.

Una propuesta de Piketty que me parece interesante es la de imponer un impuesto mundial a la riqueza como parte de un plan para reducir la desigualdad. Su propósito es reubicar el tema de la distribución en el centro del análisis económico. Pienso que Wiliams Jennings Bryan hubiese querido leer este libro. Para Piketty “la desigualdad no es necesariamente mala en sí; el tema central es saber si se justifica, si tiene razones de ser”.

En la contratapa del libro publicado por el Fondo de Cultura Económica, se señala lo siguiente de este libro del que se han vendido más de un millón de copias.

girata“Para Thomas Piketty, los debates intelectuales y políticos sobre la distribución de la riqueza se han alimentado sobre todo de grandes prejuicios y de muy pocos datos. En ese campo de batalla han convergido ideas sobre la igualdad entre los ciudadanos, el derecho de las personas a ser retribuidas conforme a sus méritos, la confianza en que el crecimiento económico mitiga de manera natural los contrastes entre los más favorecidos y los francamente abandona-dos, pero la información concreta, referida a un plazo largo y a diversas geografías, no se había empleado con suficiente rigor para entender cómo se acumula el patrimonio, qué consecuencias sociales tiene ese proceso y qué pueden hacer los Estados para enfrentarlo. El lector encontrará en estas páginas un muy detallado análisis de cómo se han distribuido el ingreso y la riqueza en el mundo, desde el siglo xviii y hasta nuestros días. A partir de una rica base de datos económicos de una veintena de países —disponible en línea para quien quiera profundizar en tal o cual asunto— y con certeras pinceladas literarias —Balzac y Austen sirven para dar ejemplos de cómo las sociedades han entendido su relación con el dinero—, Piketty hace un minucioso recorrido histórico y estadístico para identificar ciertos patrones en el proceso de acumulación del patrimonio en las principales economías. Para el investigador de la École de Economie de Paris, cada nación ha respondido de manera diferente a una ley básica del capitalismo, según la cual el rendimiento del capital suele ser superior, a veces por mucho, a la tasa de crecimiento de la economía, lo que puede estimular la concentración de la riqueza y agravar la inequidad; queda a los Estados decidir, individual o colectivamente, cómo infl uir en esa fuerza polarizante. 18522209El capital en el siglo XXI ha despertado animadas polémicas en prácticamente todo el orbe, en parte por reintroducir entre académicos, políticos, comentaristas y público en general la preocupación sobre las desigualdades sociales; en parte por su propuesta de establecer políticas fiscales de alcance global que moderen la disparidad — impuestos a la riqueza y a la herencia—; en parte por su visión amplia de lo que deben ser hoy las ciencias sociales, y en parte porque ofrece argumentos sólidos, frescos, para que gobiernos y sociedades combatan de manera frontal el flagelo de la desigualdad. Por todo ello, la de Piketty es hoy una voz imprescindible en los tiempos que corren”.

PikettyEl libro consta de 16 capítulos divididos en cuatro partes. En la primera parte discute los temas de INGRESO Y CAPITAL. En ese capítulo trata los subtemas de Ingreso y producción, así como  El crecimiento: ilusiones y realidades.

Mientras tanto en la segunda parte, elabora sobre la dinámica de la relación Capital/Ingreso, en la que aborda los temas de las metamorfosis del capital, de la vieja Europa al Nuevo Mundo, la relación capital/ingreso a largo plazo y el  reparto capital-trabajo en el siglo XXI.

En la tercera parte, bajo el titulo de La estructura de las desigualdades, discute los capítulos Desigualdad y concentración: primeras referencias, Los dos mundos, La desigualdad de los ingresos del trabajo, La desigualdad de la propiedad del capital, Mérito y herencia a largo plazo y La desigualdad mundial de la riqueza en el siglo XXI.

La cuarta parte es muy amplia y controvertible al discutir la propuesta de regular el Capital en el siglo XXI. En esa parte discute los temas: Un Estado social para el siglo XXI, Repensar el impuesto progresivo sobre el ingreso, Un impuesto mundial sobre el capital y La deuda pública.

En estos días en que se discute en Puerto Rico el proyecto de reforma Contributiva con el Impuesto al Valor Agregado como su componente más radical, el libro de Piketty se convierte en una obra indispensable.

Para los interesados, copio el enlace de la entrevista que le hiciera el grupo editorial del Fondo de Cultura Económica en la feria del Libro de Guadalajara así como el Power Point que Pikety utiliza en sus charlas para explicar su libro.

El Power Point lo pueden acceder en la siguiente dirección: http://piketty.pse.ens.fr/files/Piketty2014Capital21c.pdf

Mientras tanto la charla con el grupo de Piketty con economistas del Fondo de Cultura Economía se puede acceder en este encale.   

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Negocio redondo el anticastrismo

imagesEl veterano periodista español Mauricio Vicent ha expresado en el diario madrileño El País, que el anticastrismo es un negocio. Pocos le han prestado atención a sus palabras y su mismo diario no ha profundizado en las mismas. Y lo dijo Vicent, quien no es muy querido en Cuba.

Desde 1996 se han invertido más de $200 millones de dólares en organizaciones anti-castristas. La mayor parte de las organizaciones e individuos contratados a su vez han subcontratado otras organizaciones e individuos que na su vez han contratado a otras organizaciones e individuos. Y de muchos de ellos no se sabe qué pasó con los fondos asignados. Y de otros no se sabe si cumplieron con los objetivos. Negocio redondo, como diría el comentarista anexionista puertorriqueño, Benny Frankie Cerezo, fenecido recientemente. (http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2006/11/15/AR2006111501631.html)

Estas noticias no aparecen en la prensa de Miami ni tampoco en los vinculados con el grupo GDA. De hecho el caso de los 5 de Cuba, expuso la contratación de periodistas cubanos para propaganda anticastrista en El Nuevo Herald plantando información inflamatoria. Se ha demostrado que el anticastrismo es un negocio. Por eso hay que tomar con pinzas lo que publican todos esos comentaristas que aparecen en CNN, El Nuevo Herald, Diario Las Américas, las radio-emisoras cubanas de Miami y El Miami Herald. (http://www.pslweb.org/reporters-for-hire/analysis/govt-funded-propaganda-part-1.html)

Del mismo modo en que se hace referencia de Granma como el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, hay publicaciones que se podrían catalogar como órganos oficiales en contra del gobierno cubano. El plan Obama-Cuba es un cambio de estrategia. Los partidarios de Cuba no se ilusionen. El plan es el mismo. Convertir Cuba en un paraíso para la inversión y el consumo. Por eso hay quienes consideran que Raúl Castro es el Mikhail Gorbachev cubano.

En 2013 la Oficina de Contabilidad general de Estados Unidos produjo un informe sobre los fondos que se destinaba las actividades anticastritas, denominadas como promotoras de la democracia en Cuba y la evidencia sobre el uso de fondos fue revelador.

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El informe titulado; CUBA DEMOCRACY ASSISTANCE USAID’s Program Is Improved, but State Could Better Monitor Its Implementing Partners. Report to the Chairman, Committee on Foreign Relations, U.S. Senate January 2013 GAO-13-285 United States Government Accountability Office (GAO), resumía lo siguiente:

USAID has been implementing Cuba democracy  assistance efforts since 1996, and State’s role in the program has increased since it began providing assistance several years later, in 2004.

More than $200 million has been provided for these efforts over the past 15 years, with recent growth in the use of worldwide and regional organizations that often use subpartners to help implement program activities.

Despite ongoing challenges stemming from the difficult operating environment in Cuba, since our 2006 and 2008 reports, USAID has taken steps to improve its performance and financial monitoring of Cuba democracy program awards.

While State has also taken initial steps to improve performance monitoring of its Cuba program awards, we found that State’s financial monitoring was lacking in certain areas.

The U.S. Agency for International Development (USAID) and Department of State (State) provide democracy assistance for Cuba aimed at developing civil society and promoting freedom of information.

Typical program beneficiaries include Cuban community leaders, independent journalists, women, youths, and marginalized groups. USAID receives the majority of funding allocated for this assistance, although State has received 32 percent of funding since 2004.

In recent years, both USAID and State have provided more funding for program implementation to for-profit and nongovernmental organizations (NGO) with a worldwide or regional focus than to universities and to NGOs that focus only on Cuba.

All types of implementing partners, but worldwide or regional organizations in particular, used subpartners to implement program activities under 21 of the 29 awards and contracts that GAO reviewed.

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