De El Ponceño de 1852 a El Imponceño de 2016

El 10 de julio de 2016 se cumplieron 164 años de periodismo en Ponce, ciudad situada al sur de Puerto Rico.

Fue en 1852 el año que nació la prensa ponceña. Fueron tiempos muy interesantes, duros económicamente, muy duros políticamente. La censura, la explotación laboral, el au
toritarismo, el colonialismo.

Para situarnos en el tiempo histórico en que surgieron las luchas de los [periodistas de mediados del siglo 19, hay que recordar que en 1848 se fundó en Mayagüez, EL Imparcial.

Capture1Mayagüez fue la segunda ciudad en tener periódico. La publicación duró sólo 50 días. El general Juan Prim lo mandó a cerrar por su crítica abierta al gobierno español. Reapareció como semanario en 1878 y suspendido nuevamente en 1879. Reapareció como diario en 1885. Fue censurado en varias ocasiones hasta su cierre final en 1900.

Ese año se esperaba publicar El Observador Ponceño en Ponce, pero ante la censura de El Imparcial, se aplazó el proyecto.

Fue en 1852 cuando se publicó El Ponceño, el primer periódico de Ponce. Lo que se publicaría como El Observador en 1948. Su dueño fue Felipe Conde y el redactor, Benito Vilardell. Trataba sobre asuntos municipales (ornato, caminos, puentes) e insulares.

En 1855 surgió El Fénix, de las cenizas de El Ponceño. El Fénix, periódico ponceño instructivo y mercantil. Semanario de ocho páginas, dirigido por Benito Villardell. Se publicó hasta 1860.

Capture4.JPGDe 1848 a 1860, fueron 12 años muy duros, no solo en Europa sino también en América. El Dr. Arturo Morales Carrión, relató en su discurso de 1958 ante la real Academia de la Historia que, “al filo del medio siglo (1847-1850), Europa ha de atravesar por una profunda crisis. Se transformarán las condiciones materiales de la vida con el avance de la Revolución Industrial y la ascendencia de la burguesía. Se entrará plenamente en la era de la máquina de vapor y los ferrocarriles, de la industria del carbón y la metalurgia, de la enorme expansión de la industria textil. Con este avance del capitalismo industrial, corre parejo el crecimiento de las finanzas, de las bolsas y los sistemas bancarios. Se abren grandes mercados mundiales a la nueva corriente de productos y al capital inversionista que lucha por el predominio de las rutas comerciales. Se preparan así las bases para el impulso imperialista finisecular”.

Prosigue, Morales Carrión, “observemos a la España de Isabel II. El régimen de Ramón Narváez, espadón al servicio del partido moderado, practica un inmovilismo social, dominado por una ambiciosa oligarquía. El poder se concentra en los centros urbanos, particularmente en Madrid, y funciona a través de una burocracia estatal, apoyada en el ejército. Con mano fuerte se pretende gobernar a la periferia peninsular: al Norte; a Cataluña, con su naciente burguesía industrial; a Valencia y a Andalucía. Con mano dura y autoritaria, se gobierna también a la periferia ultramarina: Cuba, Puerto Rico, Filipinas”.

“La oleada revolucionaria del 1848 llegará a España con intentonas populares en Madrid y las provincias. Se oirá otra vez el grito de “Viva la libertad” y un grito nuevo que presagia las luchas del futuro: TT ¡Viva la República! Hay barricadas en marzo y mayo en la Capital; brotes en Valencia, Alicante y otras regiones; amagos carlistas en el Norte e intentos de ruptura en Cataluña”, narra Morales Carrión.

“El 1848 europeo carece en España de un empuje arrollador. Sus resonancias van a la zaga de las del continente y, tanto en la Península como en las Tulas, el régimen autoritario mantiene su agarre y su fuerza”, explicó el historiador oficial.
El 1848 no fue cualquier año.

Vasta una googleada a Wikipedia o visitar la Enciclopedia Británica o la Enciclopedia Digital de Puerto Rico, para ver qué pasó en 1848.

24 de enero: en Venezuela, un grupo de liberales ocupa el Congreso Nacional y da muerte a varios diputados conservadores.
2 de febrero: Estados Unidos (cumpliendo la doctrina del destino manifiesto) gana la Guerra México-Estados Unidos. México pierde más de la mitad de su territorio
(California, Nuevo México y Texas).
17 de febrero: en España, el rey Carlos Alberto proclama el Edicto de Emancipación con lo cual los valdenses podían gozar de todos los derechos políticos y civiles de los demás ciudadanos.
22 de febrero: Francia: revolución en París.
24 de febrero: tras la revuelta de 1848, la familia real borbónica huye y jamás vuelve a reinar en Francia (véase Segunda República Francesa).
Capture524 de febrero: Karl Marx y Friedrich Engels publican el Manifiesto comunista.
25 de febrero: en Francia los revolucionarios proclaman la república.
15 de marzo: en Alemania se crea la Logia de los alacranes.
15 de marzo: en Budapest (Hungría) sucede una revolución.
22 de marzo: en la Plaza Mayor de Madrid se instala la estatua del rey Felipe III.
23 de marzo: Venecia se libera de Austria y proclama la República de San Marcos
27 de abril: en Francia se promulga el decreto de abolición de la esclavitud.
2 de junio: en México, José Joaquín de Herrera ocupa la presidencia por tercera ocasión.
20 de julio: en el estado de Nueva York (Estados Unidos) se publica la Declaración de Seneca Falls, considerada como el primer manifiesto feminista.
31 de agosto: en Costa Rica se proclama la república. José María Castro Madriz se convierte en el primer presidente de la nación.
31 de agosto: en Austria, la Asamblea Constituyente ―tras suprimir la dependencia de los campesinos de los señores―, declara libres sus propiedades territoriales.
11 de septiembre: en Teherán (Irán) es coronado Nasereddín Shah Qayar.
28 de octubre: en España se inaugura la línea de ferrocarril entre Barcelona y Mataró. La primera de España en territorio peninsular.
7 de noviembre: Elecciones presidenciales de Estados Unidos de 1848. El presidente demócrata James K. Polk no opta a la reelección y declara candidato a Lewis Cass, que es vencido por el candidato whig, Zachary Taylor, ganador de los comicios por una ventaja de 153 votos electorales.

Todos esos acontecimientos estaban en el ojo de España y Estados Unidos, el imperio que nos dominaba y el que nos iba dominar. Y Puerto Rico estaba en el ojo de Madrid.

Dentro de ese marco se formó la idea de dotar a Ponce con un medio que informara de sus días, sus logros y sus aspiraciones.

El profesor Ángel Quintero Rivera, en su libro Ponce: La Capital Alterna, Sociología de la sociedad civil y la cultura urbana en la historia de la relación entre clase, “raza” y nación en Puerto Rico, nos cuenta que “durante todo el siglo XIX, San Juan se mantuvo como el gran puerto importador, mientras Mayagüez y sobre todo Ponce, fueron convirtiendo en los principales puertos de exportación”.

“El desarrollo dela importancia económica de Ponce, junto a su vertiginoso crecimiento poblacional le fueron dando a Ponce un carácter especial, de acuerdo con el Dr. Quintero Rivera.

Y comenzaron las mudanzas a Ponce desde diversos pueblos, así como apuntara el Dr. Francisco Scarano en el capítulo “Inmigración y estructura de clases: Los hacendados de Ponce.1815-1845”, de su obra Inmigración y clases sociales en el Puerto Rico del Siglo XIX, al demostrar la importancia de los inmigrantes extranjeros.

Capture6Quintero Rivera, nos recuerda que fue precisamente un inmigrante catalán, Felipe Conde, quién fundara el primer periódico de la ciudad. Y recalca; “Es significativo que el primer periódico publicado en Ponce, (1852), afirmara en su propio nombre su regionalismo: El Ponceño, habiéndose fundado por un catalán”.

Pudo haberse llamado El Heraldo, El Tiempo, La Correspondencia, Correo del Sur, tal vez La Tribuna, o quizá como el prospecto que se trató de publicar en 1848, El Observador Ponceño, pero es posible que resultara muy largo o en ese momento ese nombre no fuera posible. El Ponceño, fue el nombre seleccionado duró dos años su tirada hasta que la censura alcanzó un poema ‘Canto a Agueybaná”, de Daniel Rivera, el 22 de julio de 1854.

Como destaca Luis Fortuño Janeiro, en su Álbum de Ponce, El Ponceño era un periódico literario local, mercantil, y de avisos. Su editor y redactor fue Don Felipe Conde, y sus colegas catalanes Dr. Benito Vilardell, Augusto Pasarell Milá. Salió con cuatro páginas y luego ocho.

El 7 de julio de 1855 surgió el semanario El Fénix, periódico local, instructivo, mercantil y de avisos. Se publicó por cinco años, por Benito Vilardell, Augusto Pasarell, Juan de Dios Conde, Ernesto Butten y Lázaro Martínez. Muchas sospechas que se trató del renacer de El Ponceño, por llamarlo fénix, pero en vez de cultural se le llamó instructivo, por aquello de despistar un poco. Y es que la experiencia con el poema de Daniel Rivera, la cultura pagó cara su impacto en la sociedad ponceña de esa época.

En El Ponceño sobre retrataban las actividades culturales de la época, y se hacían críticas contundentes, como considerar vulgares algunos bailes, comentar sobre la moda de la época, se daba cuenta de la entrada y salida de los barcos y además recogía notas de otros medios de Jamaica, Cuba y México, entre otros.

La publicación tuvo gran importancia en ventear temas que preocupaban a los ciudadanos, como el desarrollo del Banco de Crédito, la construcción de un asilo, la necesidad el ferrocarril de Arroyo a Ponce, la propuesta de un sistema de acueductos, y la posibilidad de desarrollar una vía desde el sur, pasando por el centro hasta llegar a San Juan.

Fueron alrededor de 85 ejemplares que se publicaron de El Ponceño, y algún día habría que digitalizar los ejemplares para beneficio de los estudiosos del periodismo y la historia.

En 2016, la ciudad de Ponce cuenta con varios periódicos que se publican semanalmente y que en sus páginas se recogen las crónicas de la región sur, los reportajes de impacto regional y nacional, donde se narra la ciudad de una manera clara, precisa y contundente.

El Laurel del Sur, El Sol, La Perla del Sur, La Voz de la Playa y EsNoticia, pero también cuentan con corresponsales en Ponce, las agencias Inter News Service, CyberNews, el diario Primera Hora, y el periódico Índice, con su producto Índice Suroeste. Hay medios cibernéticos que publican noticias sobre Ponce y el sur. Han ganado popularidad Noticias de Ponce, En vivo desde Ponce, y se abre camino Voces del Sur.

Muchos de esos medios cuentan con periodistas profesionales y otros con aspirantes al periodismo, que, desde su trinchera ciudadana y empírica, se someten a la evaluación de sus lectores.

Por eso es bien importante, que, ante la velocidad de la tecnología, la innovación del mundo digital, y la oportunidad que han presentado las redes sociales, sepan que sin ética no hay periodismo.

El periodismo es un sacerdocio. Ya lo dijo Hostos, que argumentó en la Moral Social, que el periodismo es, entre todas las instituciones auxiliares del derecho, la que más le ha servido algunas veces y la que más continua y eficazmente podría servirle siempre”.

unesco.JPGLa UNESCO publicó en noviembre de 1983 un Código de Ética Periodística, que ha servido como base a otros códigos profesionales como el de la ASPPRO y diversas organizaciones en el mundo.

Y cuando uno lo lee, no deja de sorprenderse que más de un siglo antes, el grupo de periodistas de El Ponceño, lo puso en marcha, efectivamente. Incluso a costa de su libertad, y hasta la de su propio medio.

Se trata del artículo 47.- Se considerarán actos violatorios a la ética profesional:

a) El ocultamiento de informaciones de interés colectivo.
b) Utilizar documentos falsos o de procedencia desconocida.
c) Participar en violaciones a los derechos humanos.
d) La desinformación premeditada y la difusión de rumores tendenciosos.
e) El irrespeto a la propiedad intelectual o el plagio.
f) El soborno, la extorsión o el cohecho.
g) La difamación y la injuria.
h) La censura y la autocensura.
i) La delación de personas perseguidas de las cuales se haya tenido Informaciones o acceso.
j) La actuación confidencial para los servicios secretos y organismos de inteligencia.
k) Inmiscuirse en la vida íntima de las personas, salvo en casos de que se violente el orden público o se trate de hechos noticiosos de interés.

Esos 11 incisos del artículo 47 deben ser respetados por todos los que se proclaman periodistas, tal y como lo hicieron los editores de El Ponceño. Si se violentara la ética estaríamos asistiendo a la publicación de El Impoceño.

Y tomo prestado el concepto impuertorriqueño de Eduardo Lalo, para alertar sobre la posibilidad del nacimiento del imponceño, una criatura que desprecia a esta ciudad y sus instituciones, entre ellas la prensa, para destruir una historia, una hoja de ruta y una esperanza, legados de El Ponceño, de Don Felipe Conde, y sus colegas catalanes Dr. Benito Vilardell, Augusto Pasarell Milá, así como de Daniel de Rivera. Si el impuertorriqueño es quien se desprecia a sí mismo el imponceño es quien vive del suicidio colectivo.

Recordemos a El Ponceño, tratemos de imitar lo valioso y no demos paso a El Impoceño.

Muchas Gracias.
(Mensaje dado el 31 de julio de 2016 en el Centro Cultural de Ponce con motivo del natalicio de César Andreu Iglesias, Día Nacional del Periodista)

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