La noticia y yo, nuestros periodistas y sus memorias

candilSi algo resulta agradable es presentar un libro en una librería. La librería El Candíl, en Ponce, es más que un lugar para comprar libros. En poco tiempo se ha convertido en el espacio obligado para los amantes de la Literatura, los interesados en buena conversación con una taza de café por el medio y los gestores de la cultura. También para uno que otro despistado que creía que en el local todavía vendían relojes o perfumes. Cuando se dan cuenta que venden libros, se quedan a disfrutar del aroma de su café y las joyas de la literatura.  Damos la bienvenida a El Candíl.

MafaldaEl maestro Quino, a través de su personaje Mafalda, nos decía que “no es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Lo que pasaba era que los que estaban peor todavía no se habían dado cuenta”. Regresar al pasado es bueno, especialmente si no te da vértigo o conmociona el corazón.

Como si fuera desde el pasado, ha llegado a nuestras manos un libro que debimos haber leído antes de que se publicara. Y no es que fuéramos correctores o editores sino que lo que hay en sus páginas lo habíamos escuchado antes. Se trata de La Noticia y yo, nuestros periodistas y sus memorias. Una edición de los maestros Rafy Matos y Arturo Yépez para la Editorial de la Universidad de Puerto Rico.

Es un libro de formato grande. Para algunos es como la versión del diario tamaño estándar que utilizaron los periódicos El Mundo y El Imparcial. Curiosamente el porteador de la ilustración de Yépez que aparece en la portada del libro ofrece esos diarios así como la venerable Alma Latina.

El libro contiene 42 artículos de veteranos periodistas que fueron pioneros en sus respectivos campos. Son testimonios de los años 40 hasta los 90. Medio siglo de periodismo.

Capture13Los editores dedican la obra a la nueva generación de periodistas, que con verticalidad y compromiso están honrando la tradición de buen periodismo de sus antecesores. Esa dedicatoria a modo de emplazamiento es un recordatorio contundente a los que en estos días ejercen el periodismo virtual, hijo del periodismo electrónico y nieto del periodismo del cuaderno sin una compañera grabadora, del verdadero “copy and paste”, y las linotipias. El emplazamiento es sencillo pero al mismo tiempo enorme. Buen periodismo. Punto.

En el prólogo los maestros nos explican cómo surgió el libro de las tertulias que sostuvieron en un cafetín de Puerta de Tierra. Dicho sea de paso, Puerta de Tierra fue algo así como el Paseo de los Periodistas, al ser sede de la mayor parte de los medios de comunicación metropolitanos. Ya le contarán más tarde Rafy y Arturo sobre ese momento histórico.

Y quiero detenerme aquí, para hacer una digresión, si me lo permiten. Les juro que envidio esas tertulias. En Ponce los periodistas no nos reunimos. No existe la tertulia periodística. Hemos abandonado la fraternidad de periodistas. Por eso es que la ASPPRO ha fracasado en su tentativa de organizar un capítulo local y también ha fracasado el intento de crear un organismo fuera de la ASPPRO. En Ponce existe el aislacionismo periodístico. Y es que parece los periodistas que se formaron en las salas de redacción son más sociables que los que se forjaron en los salones de clase. Digo parece, porque no he realizado un estudio de campo. Afortunadamente un joven anciano, Jason Rodríguez, está organizando un encuentro entre la nueva y la vieja guardia del periodismo ponceño, preocupado precisamente por la distancia y el desencuentro. Estén pendientes.

libroEl libro presenta narraciones sobre historias de política, economía, arte y cultura así como de deportes. La nota policial está presente, el testimonio del periodista gráfico también como el caso de Mauricio Pascual, al que le negaron la publicación de una nalga en la portada del diario El Mundo. Presenta además esta obra la agradable experiencia de los caricaturistas. Sabrosa es la crónica de Manuel Morán.

A pesar de que Ponce no es el tema del libro, hay periodistas y momentos históricos de Ponce. Para empezar, el ponceño Miguel Rivera Puig, nos narra los Vericuetos del caso Vigoreaux, Guillermo José Torres toca el Derrumbe de Mameyes, Cruz Roqué Vicéns presenta entre sus cuatro décadas de trayectoria, sus años en Ponce, y el ponceño Nathanael Soltero, narra póstumamente y haciendo patente que en el periodismo y la literatura los muertos también hablan, su asignación principal: cubrir a Carlos Gardel.Ramón Enrique Torres narra la transición de la emisora de la Universidad Católica en Ponce, más tarde WVOZ y WQBS y de all;i a la televisión en San Juan con El 11 en las Noticias de la Cadena Pérez Pérry

Cita con la InjusticiaLa mujer está presente. Norma valle da cuenta de cómo han avanzado las mujeres en el periodismo, mientras Sylvia Gómez relata las incidencias en su carrera. Yolanda Vélez Arcelay, Helga Serrano, Ruth Merino, Vilma Pérez, Rosa Julia Parrilla, Mieremil Rodríguez, Ángeles Alvarado, Julieta Muñoz, confirman en sus crónicas lo que Norma Valle valora en su artículo.

Irene Garzón Fernández, cuenta la Historia de una renuncia denunciada, sobre la renuncia del senador Miguel Hernández Agosto, en marzo de 1971. Rafy Matos nos narra en Una nochevieja de fuegos infernales, la terrible experiencia de un reportero frente al fuego del hotel Dupont Plaza, en la noche de año viejo de 1986.

El mayagüezano Frank Gaud, relata que no se publicó de Toño Bicicleta el 29 de noviembre de 1995. Don Aníbal González Irizarry, quien sin proponérselo fue maestro a través del lente de dos generaciones de periodistas, presenta su testimonio de la tarde del 16 de agosto de 1964 en Mayagüez, cuando al Vate Luis MUñoz Marín, le dijeron que No se fuera, aunque a fin de cuentas se llevó el bate y la bola para dejar a Roberto Sánchez Vilella con un guante roto.

El MundoNIlsa Pietri rescata el reportaje sobre El Escándalo de las nóminas, del representante Jorge Navarro Alicea, a finales de marzo de 1982. La denuncia de que mantenía a su esposa en nómina dio paso a estrictas normas contra el nepotismo. Ahora, los listos del Capitolio lo que hacen es emplear a familiares en otras oficinas y le pasan por el lado a las normas.

Robert Friedman en su memoria Asesinos a sangre fría, relata la cobertura del asesinato del abogado Allan Randall el 22 de septiembre de 1977. Hay muchas fotos interesantes. Fotos históricas. El maestro Nelson del Castillo aparece en una con 40 años menos y es posible que 40 libras también, compartiendo con estudiantes. Todos hemos vivido escenas similares, como estudiantes y como periodistas.

Son 42 testimonios, así que no voy a enumerarlos ni comentarlos todos, pero me agradó mucho que Don Joaquín Martínez Rousset enviara su participación. Medio siglo de periodismo circula por sus venas y esa experiencia hay que rescatarla. No sé si se pueda publicar en algún momento una antología de su columna Desde el Dugout, que duró tres décadas.

La cobertura de eventos internacionales se abordan en el libro. Leer la crónica de Ismael Torres sobre el asalto a los asaltantes de la Embajada de Japón en Perú en abril de 1997, nos muestra no solo la forma en que se maneja el lenguaje en el periodismo internacional sino también la cercanía con el peligro y las posibilidades de expulsión de un país por la publicación de informes no agradables o sensitivos, en aquel caso el gobierno de Alberto Fujimori.

También causa mucha curiosidad la presentación de crónicas del mundo laboral del periodismo, las huelgas e intensas negociaciones, los cierres dolorosos y la desaparición de diarios que marcaron una huella en nuestra historia.

Policía mata otro agenteTambién me resultó agradable el relato del maestro Arturo Yépez, de coincidencias, noticias y caricaturas, así como de José Rodríguez Báez. La primera vez que toqué un periódico fue por la sección de historietas y me maravillaban las que presentaba el maestro Carmelo Filardi en la sección editorial. Hasta un libro se ha publicado sobre la obra de Filardi en el diario El Mundo bajo la era de Luis Muñoz Marín.

Albert Camus, nos advirtió hace medio siglo que “es preciso que nos ocupemos también del periodismo de ideas. La concepción que tiene la prensa de la información, ya lo hemos dicho, podría ser mejor. Se quiere informar rápido en lugar de informar bien. La verdad no se beneficia con ello”. Eso es lo que nos está pasando en nuestros días, a raíz del surgimiento de las redes sociales.

El “breaking news” nos absorbe y lo que se genera es la fragmentación de la noticia. Una cosa es una noticia en desarrollo y otra la noticia completa.

10deOroY regreso a Mafalda; “No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Lo que pasaba era que los que estaban peor todavía no se habían dado cuenta”. Los autores se dieron cuenta de eso en sus días y no se quedaron quietos o callados.

En las redacciones fueron de los que ayudaron a dirigirnos a un mundo digital para agilizar el tratamiento y la transmisión de información, pero más importante es el hecho de que los obstáculos que superaron en sus días, los hicieron mejores seres humanos, haciendo patente la expresión de Ryszard Kapuściński, de que “para ser buen periodista hay que ser un buen buena persona”.

Además de los apuntes sobre la tecnología de cada década, también hay testimonios valiosos del sentido ético de cada exponente, del compromiso social de nuestros cronistas y de la implacable mirada fiscalizadora de su época.

Al leer el libro, ustedes desearían haber estado, como yo, con Juan “Tato Ramos” en su Westphalia en la Villa sin Miedo de Loíza. Habrán querido ir dentro del auto con Jorge Rivera Nieves, con todo y capucha, para entrevistar a Filiberto Ojeda Ríos. Del mismo modo hubiesen querido estar al lado de Rafy Matos en la nochevieja del 86 para darle un abrazo y también buscar un teléfono fijo para dictar la noticia.

Rafy, ponceño de nacimiento, y Yépez, todavía a tiempo para serlo, han sido autores y han colaborado con muchos libros. Estoy seguro de que La Noticia y Yo, debe estar entre sus favoritos.

Todo el que lea el libro, querrá formar parte – aunque sea en su imaginación- de las viejas redacciones de “El Mundo”, “El Imparcial”, “El Reportero”, “El Nuevo Día” , “El Vocero” y “The San Juan Star”.

Y estoy seguro de que no solo valorarán el contenido de este libro, sino que también valorarán a todos los periodistas que lo hicieron posible. Por eso damos gracias. La noticia y yo. Lo puede adquirir en El Candíl.

Esta entrada fue publicada en Cultura, Deportes, General, Libertad de Expresión, Libertad de Prensa, Literatura, Periodismo, Política, Ponce, Puerto Rico. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a La noticia y yo, nuestros periodistas y sus memorias

  1. Reblogueó esto en El Blog de Gary Gutiérrezy comentado:
    Presentación del libro La Noticia Y Yo en la Librería El Candíl de Ponce por Reinaldo Millán Quiñones

  2. Pingback: Tarde de historias, cuentos y noticias contadas y recontadas en El Candil | El Blog de Gary Gutiérrez

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