La prensa deportiva en la nación puertorriqueña

Por Reinaldo Millán

El periodismo en Puerto Rico tiene dos siglos de edad. El deporte, como lo que conocemos hoy, es un producto de la industrialización, es decir tiene unos cien años. Lo que antes se caracterizaba como deporte es lo que hoy se denomina recreación.

Nuestros periódicos, en tiempos del dominio de España, recogían informaciones relacionadas con la Política, la Economía y la Cultura. Aunque el hipismo data de 1849 no es hasta que se fundan los primeros hipódromos en 1882 en Ponce y San Germán, que comienzan las competencias de jinetes en las Fiestas Patronales, que nuestros medios comenzaron a publicar notas relacionadas con esta actividad.

Mientras en España y Francia se fundaron medios para la divulgación de noticias sobre el entusiasmo que generaron el hipismo y el ciclismo, en Puerto Rico, no fue hasta julio de 1897 que surgió en San Juan el periódico El Sport.

Hasta ese momento solo El Boletín Mercantil, La Correspondencia de Puerto Rico y la Democracia destacaron en sus crónicas el impacto del hipismo.

El Sport, publicado en julio de 1897, duró poco y con el cambio de soberanía dos años después, el hipismo se tornó en una actividad intermitente, con más bajas que altas.

Deportivamente, Puerto Rico enfrentó como una especie de congelamiento deportivo hasta 1906 cuando un grupo de inversores decidió construir un hipódromo en la Parada de Santurce. La Correspondencia, el día de la inauguración del hipódromo, reportaba que ¨el sport de las carreras de caballos es uno de los más elegantes y cultos¨, y agregaba como una coletilla puntillosa el siguiente cuestionamiento: …de ahí el que en todos los países civilizados se le de gran importancia?¨.

Interesante es el hecho de que el 1905, The Puerto Rico Eagle publicara una nota sobre un juego de Basket Ball entre dos equipos formados por féminas, ya que se ha establecido el 1913 como base para la celebración del centenario del basket nacional por un juego que se efectuó en la YMCA de San Juan, de acuerdo con una investigación periodística de Emilio E Huyke.

Con el cambio de soberanía a causa de la invasión relacionada con la Guerra Hispanoamericana de 1898, el béisbol tomó auge, aunque ya se practicaba desde 1895 en la isla, especialmente por marinos cubanos y antes de que el General Miles pronunciara su famoso discurso de Ponce.

Es interesante que la prensa deportiva de principios de siglo XX recogiera las controversias surgidas entre las novenas americanas y las boricuas. Había un cronista de La Correspondencia que firmaba con el seudónimo de Juan Bate, que escribía notas puntillosas y críticas sobre cómo se organizaban las ligas, especialmente por la pobre distribución de los recursos proveniente de la recaudación por la venta de entradas. Ese Juan Bate podría ser un anticipo del “Pichipén” de Luis Varela o de Eliot Castro o Rafa Bracero.

Y es que el cronista deportivo tiene una libreta de denuncia y una credencial de árbitro de la opinión pública. La neutralidad no es una cualidad sino un acto de complicidad para el cronista deportivo.

El atletismo fue un deporte que comenzó a organizarse en Puerto Rico en 1902 desde el Departamento de Instrucción Pública y es famosa la competencia de 1906 en el que participó la legendaria Ponce High y la Central High. El Águila de Ponce dio gran prominencia a ese evento. Y ese fue uno de los eventos que tal vez cambió la trayectoria de la prensa deportiva. De ahí en adelante las páginas de deportes eran de mayor espacio y extensión.

Con la fundación de El Día, El Mundo y El Imparcial, la crónica deportiva tomó auge y surgieron los escritores de deportes que muchos esperaban.

Don Rafael Pont Flores fue uno de ellos. Con su columna ´En broma y en serio¨, deleito a miles, decenas de miles, con sus elegantes, coherentes y armoniosas columnas que describían lo que veía desde donde podía ver.

Don Emilio E Huyke hizo una contribución enorme desde el punto de vista de la documentación fílmica e histórica, mediante el rescate de películas relacionadas con el deporte. Los diarios siempre tienen su espacio para los deportes. Tanto los reportajes de El Nuevo Día, El Vocero, Primera Hora y el Daily Sun son esperados por los fanáticos, mientras Claridad guarda un espacio semanal para que Eliot Castro y sus colaboradores nos presenten análisis y crónicas con profundidad y sentido estético.

No se puede olvidar el nombre de Jaime Córdoba, uno de los mejores cronistas de béisbol.

Son muchos los países que cuentan con más de un diario de deportes, Puerto Rico no está en ese listado porque los lectores se sienten bien servidos con el producto que le presentan sus periódicos con secciones fijas de deportes que pueden superar las 10 páginas.

Con la llegada de la radio se potenció la importancia de los deportes, con programas de comentarios y luego con transmisiones diferidas, más tarde con eventos en directo. Todavía se recuerda a Don Manuel Rivera Morales, ¨Don Apúntelo¨, narrando un juego diferido entre Puerto Rico y Yugoslavia.

Del mismo modo, en el béisbol, Buck Canel, Felo Ramírez, Gabriel Castro en Mayagüez y Wito Morales en Ponce, dejaron pegados en los oídos de los entusiastas del deporte sus alegres, enérgicas y fantásticas narraciones. Con la llegada de Ramiro Martínez, se revivió la pauta del compendio deportivo y el microprograma, con música, sonidos y hasta silbidos para anunciar los resultados deportivos. De 1950 a 1990, proliferaron los programas deportivos, tomaron auge en 1966, 1974, 1979 y 1993 con los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Mundobasket y los Juegos Panamericanos.

Al iniciar el nuevo siglo, la cantidad de programas radiofónicos ha disminuido, destacándose la Descarga Deportiva, el Corillo Deportivo, Mundo Deportivo, Foro Deportivo y Trinchera Deportiva, que debe cumplir sus 40 años de emisión. Luego vino la televisión y las transmisiones en vivo.

Mariano Artau, que en radio había lucido en todas las facetas, se convirtió en un rostro familiar para los entusiastas del deporte así como de los asiduos aspirantes al bolero nocturno. Y nuevamente el hipismo renació con espacios fijos en radio, prensa y televisión.

Ernesto Díaz González que surgió como el rostro joven del deporte a finales de los 60 y principios de los 70, todavía refleja su jovialidad y elegancia en la narración deportiva.

No podemos mencionarlos a todos, habría que hacer una enciclopedia, tal vez un museo, quizá un Newseum deportivo, pero sus textos, sus voces, sus rostros están ahí en la memoria colectiva de los boricuas, del recuerdo permanente de los periodistas que valoramos nuestra historia y nuestra cultura.

La mujer en la prensa deportiva no se puede obviar. Ana Delma Ramírez, Lyssette Santiago y Ada Jitza Cortés, son Bylines y voces que no se pueden borrar. Hay más nombres y más voces que agregaron una visión no tradicional a la crónica deportiva, quizá más humana y menos estadística.

La prensa deportiva regional ha contado con columnistas y comentaristas, así como con reporteros destacados. Entre estos se pueden mencionar a Pedro Carlos Lugo, Junior Lugo, Richie Lugo, Pepén Fernández, Raúl Cintrón, Johnny Flores y Pachi Rodríguez, pero por sobre todo José Enrique Ayoroa Santaliz, pionero en la narración de carreras de maratón y profundo cronista de deportes en diversas publicaciones de Ponce y San Juan.

Don Germán Rickiehoff Sampayo también fue cronista deportivo. Pero el periodismo deportivo no ha estado exento de controversias ideológicas. No hay duda que el deporte es una trinchera conservadora, donde el espacio para la creatividad atlética ha sido aplaudido, pero donde ciertamente la práctica reglamentaria y administrativa ha sido muy rígida, donde la política ha sido coercitiva y desde todo punto de vista conservadora. No se puede pasar por alto que Don Juan Juarbe Juarbe fue victima del conservadurismo en los deportes.

Por eso es que periodistas deportivos como Elliot Castro Tirado, Rafael Bracero y Luis Varela, de variadas ideologías y enfoques, han marcado el paso en la prensa deportiva durante los pasados 30 años.

No solo han cuestionado reglamentos sino que han denunciado decisiones, así como Juan Bate a principios de siglo, pero con mayor cantidad de lectores, oyentes y televidentes, con mayor visibilidad. 

Por su aportación a la prensa deportiva es que los reconocemos en la Semana de la Prensa 2010. http://www.youtube.com/watch?v=JPu5NqcgAjw

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3 respuestas a La prensa deportiva en la nación puertorriqueña

  1. Samuel Claussell Rivera dijo:

    Muy buen artículo… Aunque mencionaron a grandes figuras d la prensa y narración deportiva de PR no se puede dejar pasar la omisión de grandes figuras d la narración deportiva. Sin duda deben estar ahí El Premier Héctor Rafael Vázquez, Luis E Marrero (Bibí), Pito Rivera Monge, Norman H Dávila, Arturo Soto, entre otros.

  2. Don Rei… soy su más nuevo admirador, un colega periodista-autor cincuentón que sueña con cosechar todo lo que usted ha cosechado. Como veo que su licencia está bajo Creative Commons (como las mías), le informo que estaremos usando este fabuloso escrito en la sede de Internet de la Asociación de Periodistas Deportivos de Puerto Rico, con todo el crédito apropiado. A nombre de todos los humanistas del mundo, gracias por su generosidad literaria y disposición a compartir.

  3. Milan Rei dijo:

    Saludos a Jusino y Clausell. Puede disponer del artículo que redactamos para la Semana de la Prensa de 2010, dedicada a la prensa deportiva.

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